Hito en España: Logran transformar por primera vez células de tejido en espermatozoides

Por primera vez han sido obtenidos espermatozoides humanos por reprogramación celular a partir de células de la piel. En investigaciones anteriores se demostró que la reprogramación celular directa era válida para conseguir células cardíacas, células de Leydig y neuronas, pero nunca se había logrado con gametos masculinos humanos.

Esta novedosa técnica de medicina regenerativa nos permitirá en un futuro cercano ayudar a varones que no poseen esperma de calidad y que por tanto no pueden concebir. Podremos acabar con la infertilidad masculina asociada al esperma de una forma muy sencilla. ¿Cómo? Solamente extrayendo una pequeña muestra de piel y realizando un cultivo celular in vitro que contenga el cóctel adecuado de genes.
La Fundación Instituto Valenciano de Infertilidad (FIVI) y el Centro de Investigación Príncipe Felipe en colaboración con la Universidad de Stanford han sido las instituciones pioneras en el desarrollo de este revolucionario estudio científico que sentará las bases de una solución para la infertilidad masculina. Los detalles de este logro han sido publicados recientemente en la revista “Scientific Reports”.
Usando como materia prima una muestra de piel, los investigadores consiguieron generar espermatozoides inmaduros a partir de un cultivo in vitro con seis genes clave para la formación de gametos. Lo que se realizó fue una reprogramación celular, de forma que lograron que unas células especializadas como son los fibroblastos de la piel, un tipo de células residentes del tejido conectivo, perdieran dicha especialización y se transformaran en otro tipo celular con unas características totalmente diferentes. Los espermatozoides que se consiguieron eran inmaduros, sin embargo, deberían tener capacidad de fecundar correctamente por lo que no nos supondría problema alguno para utilizarlos en fecundación in vitro.

Espermatozoides durante la fecundación

Hace pocos meses, un grupo de investigación chino anunció su ferviente éxito al confirmar que habían obtenido crías sanas y fértiles de ratón a partir de esperma creado in vitro. Este maravilloso avance nos abre las puertas para acabar con la infertilidad masculina, que hoy en día presenta entre un 30% y un 35 % de los casos de infertilidad totales. Si se ha conseguido en ratones, ¿por qué no intentarlo en humanos?

         Todavía queda un largo recorrido de al menos cinco años para que lograr la obtención de espermatozoides a partir de fibroblastos de la piel sea una realidad aplicable a casos de infertilidad masculina de forma segura. Aun así, no hay duda de que vamos por buen camino.

         A pesar de todo el avance que se está realizando en este campo, no podemos olvidar los dilemas éticos y morales que están presentes en la sociedad cuando se habla de crear células germinales a partir de las cuales podemos crear una nueva vida. Las técnicas de reprogramación celular no suponen un problema para la sociedad cuando permiten regenerar un corazón o un riñón, pero ya se han alzado voces en contra del uso de esta técnica para solucionar problemas de infertilidad. ¿Realmente tiene sentido plantearse estos dilemas éticos cuando se trata de crear vida? ¿Qué hay de malo en hacer posible el nacimiento de un nuevo ser humano? ¿Es más válida una vida creada naturalmente que una vida creada in vitro? ¿Por qué? Desde luego, lo que no podemos negar es que el avance de la ciencia es inexorable.

         Estos avances marcan un futuro muy prometedor para la medicina reproductiva. Hoy en día no sólo se está avanzando para ponerle solución a la infertilidad masculina, sino que también se están dando pasos agigantados en pos de ponerle solución a la infertilidad femenina. Actualmente existen en el mercado novedosos test para medir la receptividad endometrial o el estado inmunológico del endometrio, estos test permiten detectar si hay alguna alteración en el sistema reproductor de la mujer que pueda estar impidiendo el embarazo, y en el caso de que así sea nos abre camino para darle solución.